miércoles, 27 de noviembre de 2013

efecto festival de cine

Hay una música que me sigue en los pasillos del hotel donde trabajo.
Entro al vestuario prendiendo el cigarrillo del fin de jornada.
Pienso que si abro la puerta del baño, despacio,
aparecería ahí ,sobre un fondo de azulejos rojos
sentado en el inodoro el cadáver de algún compañero.
Sus ojos directos a los míos, mantienen el horror con el que miró a su asesino. Pienso que en una película de festival no se gritaría, ni se harían grandes berrinches.
Cerraría la puerta tan despacio como la abrí.
Ficharía mi salida, saludaría a mis compañeros y volvería a casa.

No hay comentarios: